"Amor en la Adolescencia"

Manuel Fuentes Wendling

 

   

    Saludo del autor
    Las relaciones de pareja
    Introducción al tema de las relaciones adolescentes
    Todos fuimos adolescentes
    Un manual para ayudarte
    Los vínculos de amor
    Las prerrelaciones
    Relación formal
    Nadie se relaciona con desagrado
    No hay categorías de relación obligatorias
    Besos escondidos de abuelos y padres
    Hoy existe más aceptación
    Un contrasentido de los padres
    Respuestas que muchos padres no dan
   

Saludo del Autor

 

    Tengo la certeza que este  libro te ayudará a enfrentar tu adolescencia, particularmente porque está pensado, elaborado y escrito pensando en ti.

    No me cabe duda que su lectura también servirá a padres y maestros y a todos los adultos que tengan bajo su responsabilidad a adolescentes y preadolescentes.

 

Las relaciones de pareja

 

    El centro principal de este libro son las relaciones de pareja en la adolescencia, su significado e importancia y como deben ser enfrentadas.

    A mis propias experiencias y vivencias personales, sumé y sinteticé para ustedes observaciones y varios cientos de horas de conversación y entrevistas con adolescentes de entre 10 y 20 años, personas adultas de ambos sexos en su condición de padres, maestros, académicos, psicólogos, psiquiatras, orientadores, médicos y guías espirituales y sacerdotes de diversos credos y religiones.

    El resultado, luego de un acucioso procesamiento, ha sido el libro que les entregó a continuación. Un texto práctico, escrito en un lenguaje directo y personal. Utilizo el esquema de preguntas y respuestas. Esto les permitirá elegir y leer directamente, en sus computadoras, en breve tiempo, aquello que les puede interesar en lo inmediato.

    Tienen también la posibilidad de bajar el libro completo sin costo alguno, como lo estipulan las normas de este portal.

 

Introducción al tema de las relaciones adolescentes

 

    Todo ser humano ha pasado por la etapa de la pubertad o adolescencia que tú estás viviendo ahora.

    En todas las épocas de la historia el hombre y la mujer inexorablemente debieron enfrentarse a este período caracterizado por cambios profundos que motivaron interrogantes, inquietudes e inestabilidad, o constituyeron la causa de alegrías, sinsabores, felicidad o tristeza.

 

Todos fuimos adolescentes

 

    Adolescentes fueron un día tus padres y abuelos, tus profesores, los hombres y mujeres que tienen la responsabilidad de dirigir las naciones, los grandes estadistas y filósofos, los monarcas y príncipes, los científicos, pensadores, grandes compositores y pintores, los artistas, cantantes y músicos, los sacerdotes y pastores, los humildes y ricos, los débiles y poderosos.

    Todos, absolutamente todos, debieron vivir exactamente el período de su maduración sexual, tuvieron que cruzar esta transición entre la infancia y la edad adulta, que es la pubertad. Así lo dispuso la naturaleza y nada ni nadie puede evitarlo porque no depende de un acto de la voluntad humana sino que del desarrollo propio y natural de nuestro organismo.

 

Un manual para ayudarte

 

    Este libro, escrito en términos comprensibles para ti, como ya lo he dicho, es producto de experiencias y vivencias personales, de observaciones y conversaciones con muchos jóvenes como tú. Su objetivo es entregarte, por vía de preguntas y respuestas, antecedentes y consejos acerca de las muchas interrogantes que surgen en esta edad de tu vida.

    Esta estructurado como un manual o guía que creo te será útil en la natural relación de pareja que se establece en la mayoría de los jóvenes durante este periodo. Es también una referencia para el manejo de tu conducta y tus actitudes respecto de quienes te rodean, y en tanto es una referencia no significa que debes seguir exactamente los razonamientos aquí expuestos sino tomarlos y aplicarlos de acuerdo a tus muy particulares circunstancias y a la forma en que tú hoy ves las cosas.

 

Los vínculos de amor

 

    En todo el libro se habla de relación de pareja. Ha sido esta una manera de universalizar el vínculo que en la adolescencia puede surgir, con algún grado de compromiso mutuo, entre una adolescente y un adolescente, sin que por ello sean conceptos excluyentes de otros términos que puedas usar tú o tus amistades, en tu país, o en una región determinada de él, para referirse de manera específica a los lazos construidos entre personas de sexo diferente en esta edad de la vida humana.

 

Las prerrelaciones

 

    Durante el diálogo sostenido con personas de tu edad quedó en claro que antes de esta relación de pareja existen etapas previas que definí como prerrelaciones. Entre varias, dos aparecen como las más caracterizadas.

    La primera es esporádica, circunstancial y carente de compromiso y responsabilidades, al punto de llegar a durar sólo horas. Por lo general nace en una fiesta, paseo o durante la realización de algún encuentro efectuado por instituciones a las que tú perteneces o a las que llegas por invitación.

    Y la segunda es aquella algo más prolongada, pero también con ausencia de un compromiso y de responsabilidades mutuas y donde si bien hay afecto y algún grado de atracción, mutuamente se establece, sin decirlo siquiera, un acuerdo para que ese vínculo termine en cualquier momento sin provocar daño emocional.

    De esta forma, en el primer tipo de prerrelación, puedes vincularte, una y otra vez libremente, con personas durante fiestas o en otras situaciones y luego seguir tu vida sin que ello tenga significación alguna. Nadie pueda objetar tal hecho.

    En el segundo tipo, puedes relacionarte sentimentalmente con alguien durante algunos días, semanas o meses, sin que de por medio tengas, necesariamente, que adquirir, por ejemplo, un compromiso de encontrarte o verte con regularidad con esa persona, pero si tratando de excluir la posibilidad de mantener, en paralelo, alguna relación sentimental con otra.

 

Relación formal

 

    Establecidas, en términos generales, las anteriores dos categorías de prerrelación, la relación de pareja propiamente tal en la adolescencia, y a la que me referiré de manera específica en este libro, queda situada en un nivel de mayor formalidad, compromiso y responsabilidad. Así, entonces, cuando dos personas en la adolescencia se relacionan formalmente, el verdadero Código no escrito de relaciones juveniles establece que deben renunciar, al menos mientras esa relación formal exista, a situarse en las categorías de prerrelaciones.

    Existiendo como realidades las categorías anteriores a una relación formal -que por lo demás siempre existieron en la historia de la Humanidad sólo que con expresiones y manifestaciones diferentes -, este libro es válido también para quienes sin haberse relacionado formalmente, por ahora sólo están en dichas etapas previas.

    Porque, independientemente de cuál sea el momento de la adolescencia por el que se esté transitando, en este período de la vida siempre existirá una relación de pareja, un vínculo con alguien del sexo opuesto, un grado de atracción hacia alguien, por breve o circunstancial que sea.

 

Nadie se relaciona con desagrado

 

    Resulta claro, y eso tú bien lo sabes, que nadie se relaciona en cualquiera de las categorías señaladas con quien le desagrada. Nadie, por ejemplo, llega a una fiesta y se relaciona de buenas a primeras con cualquier persona que se le cruza en el camino.

    En todos los casos hay siempre un primer acercamiento, niveles de comunicación donde uno emite un mensaje o señal y espera una respuesta. Si esta última es favorable se entra de lleno a una prerrelación. Pero si no hay respuesta o ésta es negativa, simplemente ahí termina todo.

    Por el camino de cualesquiera de las categorías de prerrelaciones tu puedes llegar a una relación formal. Pero no es una condición obligatoria. Una o un adolescente como tú puede perfectamente no haberte prerrelacionado nunca y entrar de lleno a una relación formal.

 

No hay categorías de relación obligatorias

 

    En otras palabras, en esta edad de tu vida ninguna de las categorías resulta ser obligatoria. Y tienes toda la libertad para hacerlas reversibles. De ahí que, por ejemplo, un o una joven puede haber terminado una relación formal y volver al nivel de las prerrelaciones para luego iniciar una nueva relación formal con la persona que le gusta.

    Cuando se analiza el pasado desde la perspectiva de las actuales relaciones de pareja de la juventud en su adolescencia o pubertad, resulta ser que el beso o abrazo apasionado de nuestros abuelos realizado fuera del alcance de la vista de sus padres no constituía una relación formal sino que una prerrelación aprovechando, muchas veces, una oportunidad propicia o una determinada circunstancia o, simplemente, la escapada fugaz y sin permiso para encontrarse con su pareja. Pero con anterioridad había existido, obviamente, un inicio de ese vínculo, un grado de comunicación, un conocerse y encontrarse.

 

Besos escondidos de abuelos y padres

 

    Con absolutamente menos libertad que la que tú puedes tener hoy, tus abuelos y mis abuelos, tus padres y mis padres, también se dieron besos escondidos, se acariciaron, y ello implicó una prerrelación que más tarde, cuando su edad se los permitió o sus padres lo autorizaron, dio paso a una relación formal donde hicieron todo lo que tú puedes hacer con tu pareja hoy, quizás con menos frecuencia pero con la misma pasión de amor.

    Es por eso que las relaciones de pareja en la edad de la adolescencia fueron siempre muy similares o prácticamente iguales. Con el paso del tiempo pueden haber cambiado las denominaciones, los puntos de encuentro de los que se quieren, las formas de comunicación, los modales y costumbres. Pero la atracción por alguien del sexo opuesto fue la misma.

 

Hoy existe más tolerancia

 

    Indudablemente que hoy, por razones de educación y cultura, una buena parte de los padres aceptan las relaciones de pareja de los adolescentes como algo normal, aunque existan núcleos en sociedades de algunas naciones donde ellas puedan ser reprimidas o rechazadas por costumbres ancestrales, aceptándose solamente una relación prematrimonial formal en la edad juvenil-adulta y con compromiso definitivo y de por vida.

    También el crecimiento de la población y el consiguiente aumento de tamaño de las ciudades permite un contacto más directo entre adolescentes hombres y mujeres. La misma evolución de los sistemas educativos privilegia los colegios mixtos. Esto permite a temprana edad -ya en el jardín infantil incluso- que niños y niñas se interrelacionen.

 

Un contrasentido de los padres

 

    Por eso es un contrasentido que en tanto un padre o una madre acepta o bien se muestra partidario de que sus hijos o hijas se vinculen con niños del sexo opuesto, cuando a éstos les llega su edad de adolescentes les prohíban o impidan sostener una relación sentimental de pareja, que es el resultado natural de la pubertad.

    Esa restricción es fuente importante de conflictos entre padres e hijos que pueden alcanzar niveles preocupantes en la estabilidad emocional de los adolescentes con consecuencias no exentas de gravedad. Porque para los afectados tal restricción tiene un significado más intenso que otras al estar asociado a tan profundos como nuevos sentimientos y emociones derivadas de su maduración sexual.

 

Respuestas que muchos padres no dan

 

    Por eso este libro constituye un intento por profundizar en el tema de las relaciones de pareja en la adolescencia cualesquiera sean sus categorías, dando las respuestas que muchos padres o maestros no se atreven a entregar frente a las interrogantes que se plantean sus hijos o alumnos en esta etapa de su vida.

    Es mi deseo que te sirva principalmente a ti que eres la o el principal protagonista de las siguientes páginas.

    Pero, reitero, también está escrito para padres, maestros y orientadores, que encontrarán en las siguientes páginas una forma de comunicación con sus hijos y alumnos.

Manuel Fuentes Wendling

 

 

Índice de preguntas

 


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